Métodos de Inspección Visual (Antes de Ponerlo)
La forma más fiable es observar la forma del lente cuando lo colocas en la yema de tu dedo índice, de manera que el borde apunte hacia arriba:
- ✅ Posición Correcta (Forma de Cuenco): El lente debe lucir como un cuenco. Los bordes deben apuntar rectos hacia arriba y curvarse ligeramente hacia adentro. Es como si fuera la mitad de una esfera perfecta.
- ❌ Posición Incorrecta (Forma de Plato o ‘V’): Si el lente está al revés, se verá más como un plato o un platillo hondo, con los bordes ensanchándose y curvándose hacia afuera, dándole una ligera forma de «V» o de labios abiertos.
¿Qué Sentirás Si te lo Pones al Revés? (Síntomas)
Si te pones el lente y sientes molestias, es una señal clara de que algo está mal. El lente al revés no se ajusta a la curvatura natural del ojo.
- Incomodidad Inmediata: Sentirás una sensación de cuerpo extraño, picazón o arenilla.
- Movimiento: El lente puede sentirse inestable, moverse a lo largo del globo ocular o salirse con más facilidad.
- Lagrimeo: Puedes experimentar lagrimeo constante.
- Visión: Aunque a veces la visión no se ve afectada, en otros casos puede sentirse ligeramente borrosa o distorsionada.
Si sientes alguno de estos síntomas, simplemente retira el lente, revísalo, dale la vuelta si es necesario, enjuágalo con solución multipropósito nueva y vuelve a colocarlo. Ponerse un lente al revés no suele causar daño, pero es muy incómodo.

